Las emociones son importantes y es necesario trabajarlas desde la guardería.
Para que un niño crezca, no basta solo con la adquisición de conocimientos.
La educación es un proceso de aprendizaje para la vida, y las emociones forman parte de él.
La educación emocional influye en el desarrollo de los niños, ya que favorece su autoconocimiento, mejora las relaciones con los demás y potencia su crecimiento integral.
Los niños experimentan un amplio abanico de emociones, desde la alegría hasta la sorpresa, y desde la tristeza hasta el miedo, pero aún no saben identificarlas, expresarlas ni regularlas; por ello, y con el apoyo del adulto, los acompañaremos en la formación de esta competencia emocional.




