Durante los primeros años de vida, todos los conocimientos del entorno se adquieren a través de los sentidos. Por ello, es muy importante estimular las capacidades sensoriales para desarrollar la percepción.
El niño aprende jugando y experimentando con los sentidos. Desde el juego con las sombras hasta la experimentación con diferentes materiales, los niños investigan las propiedades de la luz y el color.
La mesa de luz nos ofrece muchas posibilidades: podemos observar cómo la luz se proyecta según los materiales propuestos. También hemos trabajado con celofanes de colores que, pegados a los cristales de la escuela, permiten disfrutar de los colores y de la luz de manera diferente.
Objetivos de las actividades:
- Observar y experimentar los cambios de la luz.
- Observar la luz, las sombras y los colores.
- Desarrollar la percepción de las formas.
- Investigar y experimentar con la luz.
- Jugar con el material propuesto y disfrutar de la actividad.


